viernes, julio 03, 2009

Humo [II]

No saben igual todos los cigarros, como no saben igual todos los besos —rubios o negros— en su breve quemarse. Y hasta un mismo pitillo a lo largo del humo tiene tactos distintos en los labios y en el aire. Déjame decirte ahora que es de noche, ahora que estoy solo y sólo hay media luna, que siento en los dedos ganas de tocarte y en el alma una llama pequeña, pero cierta, que no llega a apagarse.

2 comentarios:

Adaldrida dijo...

qué bueno, y a la vez qué inquietante...

dama dijo...

Este texto es el que más me ha gustado de todos. Me recuerda a alguna canción que hay por ahí que habla del sabor de los besos que no han dado los labios del pecado.

Besos desde la desembocadura del Guadalquivir.