jueves, mayo 20, 2010

En la Luna

Podría parecer, después de tantos días sin escribir, que he estado en un viaje larguísimo sin conexión a internet (en montañas perdidas, en el desierto, en medio del océano); o fuera de juego (es decir, todo lo contrario) por un amor inesperado y absorbente; o triste, tanto, que ni ganas de contarlo. Y sin embargo estoy sigo aquí, en el mismo lugar y, según se mire, mejor que [casi] nunca. El casi es justamente la paz presente, una especie de indolencia resbaladiza por la que se escapan los problemas y los placeres, esa dosis de desequilibrio que abona la inquietud y la creatividad, y también las necesidad de compartirlo. Yo sé que estoy así cuando le pierdo la cara a la Luna y no sé si crece o mengua. Esta noche voy a buscarla.