Sólo para este día. Casullas, mitras, frontales, cuelgas, zapatitos, sayas, mantos, capas pluviales… De un azul distinto, claro y luminoso. Un maravilloso derroche que hoy me recuerda que todos los días son únicos, irrepetibles. Y que, a pesar de todo, merece la pena revestirse para celebrarlos. Como si fueran de fiesta.
miércoles, diciembre 08, 2010
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4 comentarios:
¡Amén!
Y qué pena me ha dado que hoy el cura no se haya puesto la casulla rosa que le habían preparado las monjas porque eso, para él, era demasié (sic).
Estoy de acuerdo, EG-M. Qué lástima esa modernez de despreciar la riqueza de la liturgia y, en el fondo, la belleza de las cosas. Lo rancio es rancio; de acuerdo. Pero lo hermoso es hermoso. Y la casulla rosa del domingo de Gaudete no es rancia. ¡Si encima es rosa!
Lo rancio es lo rancio, usted lo ha sentenciado.
Feliz año.
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